Ley de Costas o el fin de la ´cultura del chiringuito
Una vez más el Gobierno que lidera el presidente Zapatero y el Partido Socialista han vuelto a meter la pata. El deseo del Ministerio de Medio Ambiente no es otro que dejar las playas desiertas y eliminar los chiringuitos de playa. ¿Acaso alguien se atreverá a ir a la playa si no dispone de un chiringuito donde poder comprar un refresco, comer o reunirse con los amigos? ¿Acaso prevalece el sentido común en la toma de decisiones de quienes nos gobiernan? ¿Acaso podemos hablar de una ´mano negra´ que parece querer perjudicar la mayor industria económica de que dispone nuestro país y, más en concreto, nuestras Baleares, esto es, el turismo? ¿Acaso alguien se imagina playas como ses Salines, en Ibiza, sin chiringuitos de playa? ¿Dónde está el sentido común de los 6 partidos que gobiernan nuestra Comunidad Autónoma y del pacto que gobierna Eivissa?
El turismo es el principal motor económico sobre el que gira la actividad de nuestras islas. La mayor parte de los turistas que visitan nuestras islas Pitiusas lo hacen atraídos por la seguridad de nuestras playas, por la belleza de nuestros paisajes, por la calidad de las aguas y por la calidad de nuestras infraestructuras. Sin embargo, parece que a nuestros gobernantes les preocupa sobremanera, en unos momentos en los que el sector atraviesa una grave crisis económica, eliminar los chiringuitos de playa que ofrecen un servicio a nuestros turistas (servicios de limpieza, primeros auxilios, puntos de referencia antes extravíos, etc.) y que generan una gran cantidad de puestos de trabajo, 40.000 en nuestro país. Como consecuencia, lo único que va a conseguir el Gobierno de España y el Gobierno de nuestras islas es engrosar las listas del INEM, dejar de ofrecer unos servicios a nuestros turistas y, muy posiblemente, ahuyentar a nuestros visitantes. ¿Es lo que queremos?
La Ley de Costas afirma que los establecimientos conocidos popularmente como chiringuitos deben instalarse fuera de la servidumbre de protección del dominio público marítimo terrestre, 100 metros tierra adentro desde la línea interior de la ribera del mar (artículo 23 de la Ley de Costas). Asimismo regula los metros cuadrados que pueden tener las instalaciones fijas o las desmontables y los plazos de las autorizaciones de las mismas… Pero lo importante es que, con la Ley de Costas en la mano, el uso público y ordenado de la playa resulta totalmente compatible con el mantenimiento de los chiringuitos.
El primero de los chiringuitos que se derribó, en Chipiona, Cádiz, se llamaba ´Eduardo´. Puede que muchos otros como él corran la misma suerte. Y lo peor es que con ello se irá una de las mejores ofertas singulares de la isla de Ibiza. A este propósito, el Partido Popular presentó una proposición no de ley en defensa y para la permanencia de los chiringuitos en las playas, pues consideramos la iniciativa del Gobierno de nuestras Baleares y de España como aberrante y como un atentado hacia el empleo y el turismo de nuestro país y de nuestras islas de Ibiza y Formentera en particular.
No a puertos deportivos, no a campos de golf, no a una Ibiza limpia, no a unas conexiones aéreas y marítimas dignas, no a unos aparcamientos subterráneos, no a una estrategia clara de promoción turística (caso reciente lo ocurrido en la feria de Londres)… y, ahora, ¿no a los chiringuitos de playa? Desde el Partido Popular nos preguntamos, ¿merecen Ibiza y Formentera unos gobernantes que están matando poco a poco las posibilidades de las islas?, ¿merecen los ciudadanos de Ibiza y Formentera unos gobernantes que no saben lo que necesitan nuestras islas?
fuente/diariodeibiza.es/