Archive for Noviembre, 2009

Private: La Albufeira, al alcance de la mano

Jueves, Noviembre 19th, 2009

A veces nos enamoramos de playas de arena blanca; de aguas cristalinas y pueblos blancos. Cerramos los ojos, y nos imaginamos en el Caribe, o en las cálidas aguas de las costas griegas. Sólo nos bastaría un momento para abrir los ojos y mirar un poco más cerca, casi en la frontera con España a la altura de Huelva, y ver que al otro lado se extiende una carretera que nos llevará por parajes insospechados; por preciosos pueblos blancos que jalonan la carretera de alegría, que se hace más evidente cuando cientos de almendros parecen saludarnos en nuestro viaje.

Y es que el recorrido hacia el Algarve, desde Ayamonte, es precioso. Blancos y rosas que se entremezclan en un manto tranquilo, paisajes de intensos colores, y un clima que invita a pasear y disfrutar a cualquier hora del día. Nuestra mirada, a través de las ventanillas del coche, se dirigen entonces hacia los pueblos que poco a poco nos vamos encontrando a nuestro paso, a cual más bello y sugerente: San Antonio, Faro, Lagos, Albufeira, el Cabo de San Vicente, y por supuesto, los preciosos atardeceres de Portimao.

Albufeira está situado en el mismo centro del Algarve y es, hoy día, uno de los centros turísticos más importantes de Portugal. Es un paraíso para quienes viajan buscando un rincón de tranquilidad, relajarse, olvidarse de la rutina, y disfrutar del sol sin pasar demasiado calor. Es un lugar llamativo, pues como tantos otros pueblos del Algarve, se caracteriza, sobre todo, por sus chimeneas.

Éstas suponen un acontecimiento turístico típico de la zona sur de Portugal. Y es que sus formas, sus siluetas características forman un auténtico lenguaje que hay que saber descifrar. Chimeneas de todas las formas y tamaños, capaces de sorprendernos en el rincón más insospechado. Y este arte tan peculiar, lo combinamos con las fachadas blancas, azules, amarillas o rosadas, acabadas en remates que disimulan los salientes de los tejados.

Son sus paisajes los que nos harán disfrutar, y su ambiente, que aún conserva algo de aquellos pueblos pescadores de los años 60, aún cuando el turismo y la demanda están haciendo de Albufeira una ciudad más modernizada y aglomerada. Pocos son los monumentos de los que se pueda presumir, pero sobre todo, conserva una serie de iglesias de gran importancia y reconocimiento:

Como la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, del siglo XVIII y estilo neoclásico. Es, sin duda, otro de los encantos para reservar alguno de los hoteles en la Albufeira y pasar allí unos días.O la Capilla de la Misericordia, que originariamente era una mezquita árabe pero qu fue restaurada y convertida en capilla en el año 1499. La Iglesia de San Sebastián, del siglo XVIII, o la de Santa Ana, del mismo siglo, o el Santuario de Nuestra Señora de Orada, del que no se sabe cuando se construyó aunque sí se da como cierto que fue construida antes del XV.

Pero no todos son iglesias o capillas, pues andando podremos localizar otro tipo de edificaciones de relieva turístico, como la Torre Sineira construida en el año 1869 y con una altura de 28 m.
La Torre del Reloj fue colocada en su sitio actual gracias al ayuntamiento de Toledo, en el siglo XIX.

La Puerta de Santa Ana es una de las puertas de acceso al castillo que se quemó en un incendio terrorífico que asoló la ciudad de Albufeira en el año 1755. El Museo Municipal de Arqueología de la Albufeira se encuentra situado en el casco antiguo de la Albufeira. en su interior hay obras que están divididas en cuatro épocas: Prehistoria, Periodo Romano, Islamismo y Edad Moderna.

Por último y aun a riesgo de no mencionar monumentos como Ermita de Nuestra Señora de Guía, de origen barroco, terminaremos hablando del Castillo de Paderne, del que se conservan escasos restos. De estilo árabe fue habitado por éstos hasta el siglo XIV pasando al reino de Portugal a partir de ahí. Hoy, está considerado Bien de Interés Público desde el año 1.971.

(dondeviajar.es)

¡Curacao, más que playas!

Miércoles, Noviembre 18th, 2009

Esta isla holandesa que ofrece al mundo un lugar único para el descanso y la alegría del alma, dejando colar su magia y permitiéndole conocer un pedacito de cielo…

Gracias a una erupción volcánica se creó una isla llamada Curacao, con majestuosas playas cristalinas y paradisiacas, allí se puede disfrutar de hermosos paseos sintiendo cómo sus aguas tibias tocan sus pies.

Pues esa es solo una cara de la isla que es la mayor de las cinco que componen las Antillas Holandesas. La otra manera de conocer las playas es desde el cielo, en un recorrido de helicóptero, aunque navegar en un velero hasta archipiélagos cercanos podría ser una opción.

Aunque si lo que se busca es más adrenalina se puede escoger entre la bicicleta de montaña, el kayak, windsurf, el submarinismo o el snorquel, y así conocerá verdadero paraíso marino, donde más de cuatro mil especies marinas pasaran ante sus ojos.

Cinco sentidos

Curacao no solo le permitirá que pase unas vacaciones en la playa, también le llevará a un mundo de sofisticación caribeña, debido a que en la isla se cuenta con una gama de restaurantes de alta cocina europea, su paladar se deleitará con combinaciones impactantes, en una combinación de gastronomía, decoración y artesanía que hace de esos lugares una verdadera experiencia.

Los grandes complejos hoteleros de la zona, llenos de sobriedad y glamour hacen de su estadía un verdadero paraíso, y si lo que desea es renovarse y descansar, dichos complejos ofrecen una serie de spas que incluye tratamientos avanzados de rejuvenecimiento mezclados con tratamientos completamente naturales que harán un verdadero cambio en su apariencia física.

Curacao es especial para renovar su guarda ropa, en el centro de la isla hay cientos de tiendas de los mejores diseñadores, en un de construcciones arquitectónicas que conservan el estilo holandés, con fachadas pintadas de múltiples colores, especialmente seleccionados, que ofrecen un panorama majestuoso.

Museos y arte

En cuanto a museos de arte y cultura, la isla tiene la Cueva del Hato, donde los esclavos realizaban sus ritos de santería y que fue adaptada para gozar de un paseo por el interior de la tierra. En sus entrañas está el pozo de los deseos, donde, según los dichos populares, “deseo que se pide, deseo que se cumple”.

Otros de sus atractivos es el puente de la Reina Emma, construido en madera, que flota sobre unos planchones y se abre unas 40 veces diarias para dar paso a los grandes buques que ingresan por la bahía Santa Ana.

El parque Christoffel Park es una preservación de vida salvaje y flora que cubre 4.500 acres, con cactus pera con espinas, los árboles divi divi y flores exóticas, además de iguanas azul neón, y cactus de diez pies de altura que albergan especies raras de orquídeas en flor. Los habitantes del parque incluyen conejos, asnos, pájaros, y el bien protegido venado de cola blanca de Curacao, el cual los historiadores creen que los indígenas Sur Americanos lo trajeron hasta acá en el siglo XIV.

Los amantes de la naturaleza disfrutarán de caminatas con guías, observando el venado, exploración de cavernas, y paseos bajo la luna, mientras los aventureros podrán explorar a caballo, con bicicletas de montaña, jeeps, y vehículos de tracción de cuatro ruedas.

fuente/diarioeltiempo.com.ve/

Gran Canaria, una isla para soñar sin cerrar los ojos

Martes, Noviembre 10th, 2009

Existen varias razones por las que quisiera hablaros de Gran Canaria, y perdonad mi atrevimiento. La primera, y a ella se lo dedico, es por mi familia política, que me demandaba que lo hiciese. ¡Me considero un godo (ja, ja) muy pro-canario!

La segunda razón, y ahora me pongo serio, es aportar mi granito de arena para ayudar a recuperar la imagen y sintonía de esta isla, que ha sido tan maltratada últimamente en televisión. ¡No entiendo muy bien por qué! Nunca he visto un caso así, donde se magnifican actitudes minoritarias del espectro turístico, sin pensar en las consecuencias para un pueblo. Creo que con críticas constructivas, y no de las que hacen subir la audiencia, podríamos reflexionar, y como consecuencia, mejorar el estatus turístico de Gran Canaria.

Como ya os dije, la exposición de determinadas actitudes o formas de hacer turismo, que corresponden a expresiones de libertad, y que además, rentabilizan nuestros recursos, no han de generar una corriente negativa y oscura de todo lo que representa Gran Canaria. ¡Debe ser todo lo contrario!

Y la tercera razón es algo que siempre me ha llamado la atención. Yo me considero madrileño, nací y crecí aquí. Pero también me considero colombiano, por ser mi madre de ese país al que estoy unido en cuerpo y alma. Me faltaba una pieza para encajar mi España actual con esa Iberoamérica que conozco. Era consciente de compartir un idioma, pero los acentos, expresiones y forma de interrelacionarnos eran totalmente diferentes.

Cuando fui por primera vez a Gran Canaria, todo hizo ¡clic! y encajó. Cuántas similitudes. Los grancanarios tienen un carácter abierto y hospitalario, con un gran sentido familiar, como me demuestran cada vez que vamos a visitarles. Es la región de España que más se asemeja a Sudamérica. ¡Hasta una de las comidas típicas de Gran Canaria, el sancocho, es también una de las comidas típicas de Colombia! Bueno, y cuando les veo bailar salsa parece que estoy en Cartagena de Indias.

Las Palmas de Gran Canaria, capital de la Historia

Empecemos por su capital, Las Palmas de Gran Canaria, y concretamente, por esa joya de barrio, gran exponente de la arquitectura colonial, Vegueta. La plaza de Santa Ana, antiguo centro administrativo y religioso que se exportó más tarde a toda la América colonial. De planta rectangular, en ella se situaron las sedes de los poderes públicos y religiosos con un emplazamiento claramente planeado: la Catedral en el naciente, el Ayuntamiento y la Real Audiencia en el poniente y el Obispado en la esquina más próxima a la Catedral, con sus estatuas de perros bardinos en pose de vigilancia, o de bienvenida, típicos de la isla.

Las Canteras, enclavada en plena ciudad, es de las playas familiares más divertidas.
Siguiendo por la calle Doctor Chil haciendo esquina con la calle Doctor Verneau nos encontramos con el Museo Canario, dedicado a la investigación de la Prehistoria y la Historia de Canarias. Exhibe en sus salas, de manera permanente, su colección sobre la población aborigen de Gran Canaria. Junto a la Plaza de San Antonio Abad se encuentra la Casa Museo de Colón, antigua casa del Gobernador donde pernoctó Cristóbal Colón durante su primer viaje en 1492 que hoy alberga un museo sobre la historia de las islas y de América. En uno de los inmuebles que la conforma nació además el tenor Alfredo Kraus.

Es aquí donde están proliferando los bares con terraza como el Bar Mendizábal (C/ Mendizábal), o como la Taberna Macabeo, donde puedes picar y beber. Dejando Vegueta, y cruzando el barranco del Guiniguada, entramos en la ciudad comercial y tradicional. Les recomiendo un paseo por la calle, ahora peatonal, Perez Galdós, y cerca del Conservatorio, para comer en Deliciosa Marta (928 370882), llevado por esta pareja catalana-canaria, cuya cocina de mercado bien elaborada es un lujo al paladar.

De compras, la calle Triana es genial. Y no sólo de compras, ya que iréis saludando a diestro y siniestro. Cerca de este barrio os aconsejo, en la calle Tomás Morales, el restaurante 17 Grados (928 384475), llevado por Héctor, colombiano afincado en Gran Canaria, con una mezcla de estilos y sabores, digna de mención.

La playa de las Canteras, enclavada en plena ciudad, en la zona del Puerto, es de las playas familiares más divertidas. Antiguamente era la playa de veraneo y ha mantenido ese carácter hogareño. Una muestra es el famoso Muro Marrero hecho por la familia de los abuelos de Carlos, para contener las subidas de la marea y el embiste del mar.

Les recomiendo para comer un restaurante típico, La Cuchara, donde prima la mejor materia prima de la isla. Dejaos aconsejar por Tucha, su dueña. Tiene un sexto sentido cuando atiende a un cliente. Otro que me encanta, por estar prácticamente encima del mar, en La Puntilla, se llama La Marinera. Desde las clásicas papas arrugás con sus mojos o pellas de gofio hasta pescados frescos, bienmesabe, etc…

En el barrio de Guanarteme, junto a Las Canteras, hay un restaurante japonés, super-nuevo, llamado Benkey (928 472513). Muy bueno. Después de cenar, el punto de encuentro para la primera copa es La Terraza del Centro Comercial Sotavento, en el muelle deportivo. Gente guapa donde las haya.

En mi última visita, y por recomendación de mi suegro, D. Manuel Marrero, fuimos a visitar uno de los restos arqueológicos más importantes de Canarias, la Cueva Pintada, en el pueblo norteño de Gáldar. Los restos se encuentran en el centro del pueblo. Sorprende estar visitandola, rodeada como está de viviendas y oyendo los ruidos típicos de nuestra era.

Donde antes se plantaban plataneras, por casualidad se encontraron los restos mejor conservados de una aldea aborigen. Su nombre original, Agáldar. Es curioso, el origen del nombre de la isla se debe a la gran resistencia que sus aborígenes opusieron a los conquistadores. ¡Ahora entiendo por qué Carlos, es tan tozudo!

Otra joya de la naturaleza, porque hay que verlo para creerlo, es la playa de Maspalomas y su Parque Natural, Las Dunas de Maspalomas, en el municipio de San Bartolomé de Tirajana. ¡Una pasada! Gran reclamo turístico, y deliciosa para caminar. Recuerdo ir en febrero y estar tomando el sol. Me consta el esfuerzo de las autoridades por proteger este espacio. Las vistas desde el mirador del hotel Riu Palace son inmejorables.

Aquí, en el Sur de la isla, en la Playa del Águila, se encuentra el restaurante Bamira (928 767666) con mención en la guía Michelín, atendidos por Herbet y Anna, donde se fusionan las cocinas asiáticas y centroeuropeas.

Aquí, en el sur de Gran Canaria, se concentra la marcha, que es potente. En Playa del Inglés, en el Centro Comercial Yumbo, hay una gran oferta de sitios gay, aunque los ambientes están muy mezclados gracias al carácter tolerante de los canarios. La primera copa, en el Café Latino, caminas por el Mykonos pasando por el Mantrix, para acabar en Heaven, templo de la música dance.

Desde Tafira hasta Artenara podemos ir subiendo como por una escalera de plantas y flores.
El sitio de moda, en el reciente desarrollo turístico de calidad, Costa Meloneras, es Amadores Beach Club. Puedes cenar y después tirarte en una de sus camas balinesas y disfrutar de un espacio con música lounge. Los mejores hoteles y spa de la isla se encuentran aquí. Si quieres seguir bailando, las opciones son Pacha, Chic y Venice Beach, todas en Playa del Inglés. Recuerdo maravillado la excursión que hicimos al Puerto de Mogán. ¡Qué cosa tan bonita! Con canales entre sus construcciones, una preciosidad.

De Gran Canaria dicen que es un continente en miniatura, ya que te puedes encontrar todos los climas, como un invierno que estuvimos, donde pasamos de estar con nieve en la cumbre a la playa. La carretera hacia el centro de la isla desde la capital produce sensaciones muy variadas. Desde Tafira hasta Artenara podemos ir subiendo como por una escalera de plantas y flores.

¿Quién se resiste a un potaje de berros?

El Roque Nublo es uno de los monumentos naturales de la isla. Estamos en La Cumbre, donde las vistas se alargan y el silencio te llena. Dos pueblos cumbreros merecen su visita. El primero, Tejeda: aquí las casas albeadas exponen sus flores chillonas, en una quietud majestuosa, para luego llegar hasta Artenara, la atalaya de la isla, un pequeño reino de humildad, un lugar fantástico para el recogimiento y la contemplación.

Pero… ¡no sólo de paz vive el hombre! Hay que reponer fuerzas degustando un potaje de berros con queso de la Cumbre, que se consigue en cualquier bochinche o restaurante de estos pueblos, y si te quedas con hambre, recomiendo una garbanzada, o también ropa vieja, y entonces ya puedes tumbarte sobre la pinocha del pinar de Tamadaba, para ver desde las alturas como cae el sol sobre el océano Atlántico, detrás del Puerto de Agaete.

Ya de vuelta, en el Parque Natural de La Caldera de Bandama, os recomiendo comer en esta antigua bodega y lagar restaurado, El Bodegón de Bandama (928 352754), especializados en carnes y donde suelen tener sesiones de jazz en vivo. Seréis estupendamente atendidos por sus anfitriones, Beatriz y su hermano Álvaro (Os mando un beso).

Espero haberos creado un poco de curiosidad e inquietud acerca de esta maravillosa y dinámica isla. ¡Dejaos influir por sus gentes y disfrutad!

fuente/elconfidencial.com/